PINTURA MURAL EN EL PARQUE DE ANDALUCIA
VELEZ-MALAGA
Domingo 28 de Septiembre de 1986
Homenaje a Pepito el de la Económica
JOSE GARCIA GOMEZ
Patrocina:
Excmo Ayuntamiento de Vélez-Málaga
Organiza:
Comisión de Fiestas y los Pintores A.Hidalgo– Jurado Lorca y A.Valdes
ARTISTAS PARTICIPANTES
Aguilar, Paco
Aguilera ,Pepe
Belda, Antonio
Bonilla, Pepe
Brinkman, Enrique
Chicano, Eugenio
Díaz Del José A.
Díaz Oliva, José
Damián
Fortes, Antonio
Gallardo, Pepe
Hidalgo, Antonio
Jiménez, Antonio
Jurado Lorca, Juan
Lindell, Jorge
Lobato, Joaquín
Lope
Montoso, José Luis
Saval, Lorenzo
Stefan
Ruano, Dámaso
Teixidor, Fernando
Valdés, Antonio
Vargas Machuca, Maria José
EL ARTE ENTRE LA GENTE
Tiene que ser bueno el que en un momento determinado de la historia cuando se palpa a las claras una acusada tendencia a refugiarnos en nuestra individualidad, in solidariamente, incomunicadamente se intente en Vélez, casi rozando ingenuamente la osadía, con los nombres mas prestigiosos de la pintura que hoy se hace en nuestra provincia, habituados ellos a parir en la soledad y el silencio, algo que viene a desafiar aquella tendencia y estos hábitos: una reunión fraternal y sencilla en una recién regada mañana de domingo sanmiguelero, conformando, entre el gentío y el panel, esa suprema y utópica aspiración del arte de estar permanentemente contemplado en la calle.
Y tiene que ser bonito que los pintores se encuentren para expresar en murales allí donde la gente podamos presenciar, ¡oh privilegio, miedosos o encantados, ese instante siempre mágico en el que el artista se apresta a desentrañar ante el blanco avasallador el misterio de la creatividad.
Y es de justicia que sea en el entrañable Paseo Viejo de la capital de la comarca de la Axarquía donde se haga realidad este histórico encuentro de la cultura, en el que tantos artistas, desde la simpatía y la solidaridad, se van a dejar, generosamente, un poquito de sus almas entre nosotros. Pintura mural que después irá instalada, en justa compensación, en los centros escolares de esta tierra maltratada de siglos.
Y es, en fin, esperanzador que un Ayuntamiento, que en tantas ocasiones nos ha dado motivos para la queja, esté apoyando incluso con ilusión esta espléndida iniciativa venida desde la base.
ANTONIO M. JITMENEZ